Agua del carmen, la receta tradicional.

La verdad es que no recuerdo cuándo fue la primera vez que escuché el nombre del Agua del Carmen, pero siempre ha estado en mi memoria. Sin embargo, en mi juventud no sabía realmente qué era: ¿una bebida?, ¿una colonia?

Hace ya unos años, cuando empecé con el blog de Trucos naturales (la versión joven de Escuela herbal), descubrí qué era y de dónde venía esta receta tan antigua y conocida. Y aunque muchos piensen que es un licor hecho por monjas carmelitas de algún convento de Andalucía, no es así. Me parecía interesante hablar de esta receta tan polifacética.

Un poco de historia:

El agua del Carmen, también conocida como Agua de Melisa (cuyo ingrediente principal es la melisa), es una receta creada por la orden Carmelita (carmelitas descalzos, orden fundada cerca del monte Carmelo en Palestina hacia el 1220 d.C.) en el siglo XVII, específicamente en 1611. Durante muchos años, este licor se llamó “Agua antihistérica de los carmelitas descalzos” y “Agua de torongil de los carmelitas“.

Este nombre tan peculiar, antihistérico, se debe a que los monjes buscaban tratar la histeria. Según Wikipedia: “La histeria es el exceso emocional ingobernable y puede referirse a un estado mental o emocional temporal”. Desafortunadamente, este término tiene connotaciones bastante negativas. En resumen, este licor se utilizaba para calmar los nervios, los cambios de ánimo y el mal humor.

Tradicionalmente, se le atribuyen muchas propiedades al agua del Carmen, pero sobre todo se utiliza como digestivo, espasmolítico y para relajar nuestro sistema nervioso. Se ha utilizado tradicionalmente para tratar muchos trastornos, como cólicos, indigestiones, desmayos, dolor de cabeza y para ayudar a que baje la menstruación. Incluso de forma externa, se ha utilizado para cortes y heridas.

La melisa, una olorosa maravilla:

Melisa en flor.

La melisa es una planta aromática de la familia de las labiadas, al igual que la lavanda y el romero.

Propiedades medicinales:

Su aroma es muy agradable, recuerda al limón. Justamente por su aroma también se le llama citronela o hierba limón, además de cedrón o toronjil.

La melisa tiene múltiples propiedades, pero nos vamos a centrar en sus propiedades a nivel digestivo, nervioso y de la piel.

A nivel digestivo:

Es digestiva, ayuda a eliminar gases y alivia los espasmos digestivos y/o intestinales.

Además, tiene propiedades antiinflamatorias y antioxidantes.

La melisa es relajante a nivel digestivo, así que si cuando estás nervioso te molesta el estómago, no dejes de tener melisa en casa.

A nivel del sistema nervioso:

Tiene efecto antiespasmódico, reduce los espasmos y la tensión muscular.

Es sedante y ayuda a mejorar el estado de ánimo. Además, ayuda a conciliar mejor el sueño. La podemos combinar con valeriana y/o pasiflora, por ejemplo.

Piel:

De forma popular se ha usado para curar heridas, aliviar dolores de origen nervioso y cefaleas.

Algo muy interesante es que es útil frente al virus del herpes. Se usa sobre todo en caso de herpes labial, es importante usar de forma externa en cuanto se noten los primeros síntomas y hasta unos días después de la curación de la herida.

Usos medicinales:

Por sus propiedades medicinales, se recomienda su uso en los siguientes casos:

  • Calambres y espasmos digestivos.
  • Hinchazón abdominal y gases.
  • Ansiedad, estrés e irritabilidad.
  • Insomnio.
  • Dolores nerviosos y neuralgias.
  • Migraña, especialmente si es de origen digestivo.
  • Taquicardia.

Para muchos de estos usos, se recomienda combinar la melisa con otras plantas medicinales, como por ejemplo la valeriana, en casos de insomnio.

De forma externa, se utiliza para tratar neuralgias, dolores de cabeza, herpes labial, entre otros.

La melisa tiene más usos, pero estos son los más específicos para este artículo.

Contraindicaciones y efectos secundarios:

En general, se considera que es una planta bastante segura, sin embargo, no se tienen datos sobre su seguridad durante el embarazo y la lactancia.

Es importante tener en cuenta que las personas con hipersensibilidad a la melisa no deben tomarla.

Además, es necesario tener precaución en caso de tener hipotiroidismo. Hay ensayos in vitro e in vivo con su extracto acuoso, donde se ha observado que puede interferir con la función tiroidea.

La receta en vídeo:

La receta:

Esta receta la he guardado durante más de quince años y es la misma que tengo publicada en mi blog Trucos Naturales. Creo que es una buena aproximación a la receta original según lo que he visto a lo largo de los años.

Es importante tener en cuenta que esta receta es para un licor que contiene alcohol. Por lo tanto, las personas alcohólicas, con el hígado dañado o enfermo, embarazadas y niños no deben consumirlo.

INGREDIENTES:

  • 200 g de hojas de melisa.
  • 40 g de corteza fresca de limón.
  • 10 g de nuez moscada.
  • 10 g de clavo de olor.
  • 10 g de semillas de coriandro (cilantro).
  • 10 g de raíz de angélica.
  • 1000 ml de alcohol de 80º.
  • 500 ml de agua.

Importante: El alcohol de 80º se puede comprar en tiendas especializadas como alcohol de “uso de boca” de 96º, que es especial para hacer licores y tinturas, entre otras cosas. En caso de que sea difícil de encontrar, se puede sustituir el alcohol de 80º y el agua por un litro de aguardiente de buena calidad.

ELABORACIÓN:

  1. En un frasco de vidrio de boca ancha, añadir las hojas de melisa, la corteza de limón cortada en pedazos, la nuez moscada, las semillas de cilantro y la raíz de angélica, y mezclar. “Es recomendable triturar o machacar las semillas de nuez moscada, cilantro y angélica si es posible”.
  2. Añadir el alcohol de uso de boca o el aguardiente (nunca usar alcohol de farmacia).
  3. Mezclar bien y cerrar el frasco. Si tiene un cierre hermético, mejor.
  4. Guardar la mezcla en la despensa y dejar macerar durante veinte días.
  5. Agitar el licor cada día para que extraiga bien los principios activos de todos los ingredientes.
  6. Después de los veinte días, filtrar el licor con cuidado. Si se desea, se puede utilizar un doble filtro para evitar que queden posos.
  7. Envasar el licor en una botella de vidrio adecuada, bien limpia y seca.
  8. Guardar el Agua del Carmen en la despensa.

USO:

Esta bebida se consume como un licor medicinal. La dosis estándar es una cucharadita de café disuelta en un vaso de agua, zumo o tisana.

También se puede utilizar de forma externa en inhalaciones y masajes, mezclando con agua o tisana. La elección entre una u otra forma de uso dependerá de la dolencia que se quiera tratar.

Un dato curioso:

El agua del Carmen que se comercializa actualmente no se elabora según esta receta, sino que es algo más compleja y costosa. Este licor se obtiene a través de una destilación hidroetanólica (una mezcla de agua y alcohol apta para consumo) de las plantas seleccionadas. Además, después del proceso, se suelen añadir algunas esencias o aceites esenciales para perfeccionar la fórmula.

Espero que os haya gustado el artículo y que hayáis aprendido un poco más sobre nuestra querida melisa. Os animo a que probéis esta receta de agua del Carmen y disfrutéis de sus propiedades, pero siempre con moderación y con fines medicinales.

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12 comentarios en “Agua del carmen, la receta tradicional.”

  1. Muy bueno, entre todos hay que intentar que no se pierdan las tradiciones populares. Si las guardamos en el cajón no aprovechan para nada. Así que muchas gracias por dar a conocer y transmitir todos estos remedios populares de nuestros antepasados.

  2. Una historia muy interesante sobre el agua del Carmen , yo tengo la tiroides algo regular y toma una pastilla para tenerla controlada , ya que es importante, muchas gracias Virgi por el articulo que te lo curras mucho , besitos 😘 ♥️

  3. PETRONA.BENITEZ.PFINGST

    Hola!!!un gusto comunicarme. Leí completo, toda TU IMPECABLE información. Haré, mi AGUA DEL CARMEN y, lo compartiré con la familia. GRATITUDES enormes, 0or todo lo aportado. Cariños SINCEROS, desde la PATAGONIA NORTE, ARGENTINA. Isabel

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