El bálsamo de Gilead y las yemas de chopo

Oleato de yemas de chopo para el bálsamo de Gilead

La receta de esta versión del bálsamo de Gilead está muy relacionada con los chopos.

Los chopos son árboles que podemos encontrar de forma sencilla en muchos parques y jardines de la ciudad. De forma silvestre los podemos encontrar en bosques de ribera y zonas donde haya humedad.

En la península ibérica podemos encontrar varias especies de chopos o álamos como el álamo blanco (Populus alba), el chopo negro (Populus nigra), el álamo temblón (Populus tremula) además de otras especies que se usan para uso ornamental o aprovechamiento forestal.

Sobre el Bálsamo de Gilead, Bálsamo de Judea o Bálsamo de Galaad

El bálsamo de Gilead o Galaad, es un bálsamo muy antiguo del que podemos encontrar varias reseñas en el Antiguo Testamento. Este bálsamo o perfume medicinal era originario de la región de Galaad (Jordania).

Es un preparado medicinal que se usaba para curar heridas, quemaduras… Según algunos textos hablan de que este bálsamo se hacía con el Populus balsamífera (más bien un híbrido suyo el Populus × jackii), pero esta especie es de Norteamérica así que parece claro que no es la especie original del preparado.

Parece que el árbol original con el que se hacía este bálsamo era el Commiphora gileadensis (árbol balsámico árabe) aunque hay información en la que se habla que realmente procedía del Pistacia lentiscus (se le suele llamar almáciga o goma lentisco).

Sea como fuere, parece que “el bálsamo de Gilead” paso a significar por así decirlo “una cura universal” de forma figurativa. Esto fue gracias a William Tyndale (lingüista y erudito inglés de la biblia que vivió en el siglo XVI) que escribió la “King James”, una traducción de la biblia cristiana para la Iglesia inglesa de su época.

Esta claro que este bálsamo tuvo mucha importancia y su nombre ha inspirado muchos otros bálsamos en muchas partes del mundo.

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La receta en vídeo

¿Qué propiedades y usos medicinales tiene el chopo?

Tradicionalmente, tanto la corteza como las yemas del chopo se han usado por sus propiedades medicinales. Las yemas son muy ricas en resina, que es lo que queremos obtener en el oleato del que más adelante os hablaré.

El chopo, en particular el chopo negro (Populus nigra), es un buen antimicrobiano, es analgésico y antiinflamatorio. Tiene un alto contenido en salicilina (se transforma en ácido salicílico, principio activo de la “aspirina”) reduce el dolor y es antiagregante plaquetario, además tiene ácidos, como el ácido gálico, que actúan como antisépticos y ayudan a bajar la inflamación.

Un inciso: el sauce tiene más cantidad de ácido salicílico que el chopo. Y dentro de los chopos, el Populus balsamífera o más bien su híbrido Populus × jackii tiene más cantidad que el Populus nigra, que es la especie de chopo que uso en la receta.

Es expectorante, antitusivo y antipirético (ayuda a bajar la fiebre). Estas propiedades son una combinación estupenda para trastornos respiratorios como gripes y resfriados.

Al ser analgésico y antinflamatorio, se ha usado en diferentes tipos de reumatismos como artrosis, artritis e, incluso, gota.

La receta del bálsamo de Gilead

Oleato de yemas de chopo

Ingredientes para hacer el oleato de yemas de chopo:

  • Yemas de chopo recién recolectadas. Recoge las ramitas que ha tirado el viento. Respeta el árbol, sin sus yemas no saldrán nuevas hojas.
  • Aceite de oliva virgen extra. Si es eco, mejor.

Elaboración:

  1. En un bote de vidrio, bien limpio y seco, echa las yemas que hayas recolectado.
  2. Ahora cubre las yemas con aceite de oliva, echa la suficiente cantidad para cubrirlas.
  3. Cierra el envasa y agita.
  4. Guarda el envase en la alacena durante 4 semanas. Incluso puede estar varios meses macerando. Agita varias veces al día.
  5. Pasado este tiempo, filtra el oleato y envasa en una botella de vidrio oscuro (limpia, esterilizada y seca).

Bálsamo de Gilead

Ingredientes:

  • 21 gr de oleato de yemas de chopo.
  • 4 gr de cera de abeja pura.

Elaboración:

  1. Echa en un bol de vidrio, o vaso de precipitados, el oleato y la cera de abejas.
  2. Ahora en un cazo echa un poco a agua, enciende el fuego y calienta “al baño María”.
  3. Poco a poco remueve y ve como la cera se va derritiendo.
  4. Cuando esté bien derretido, apaga el fuego.
  5. Echa el preparado en un envase de vidrio, bien limpio y seco.
  6. Ya tienes el bálsamo, guárdalo en la alacena en donde tengas tu botiquín natural casero.

¿Para que se usa este oleato y el bálsamo?

Tanto su oleato, como el bálsamo o ungüento que hacemos con él, sirve para curar pequeñas heridas, quemaduras leves, rasguños, algunas erupciones cutáneas, golpes, dolores musculares, dolores articulares, etc…

Se podría usar, incluso, para las hemorroides. Esto lo menciono porque antiguamente se hacía una pomada, la “pomada populeum” a base de yemas de chopo negro con plantas como la adormidera, belladona y el beleño, para aliviar el dolor y la inflamación de las hemorroides.

Espero que hayáis disfrutado con el artículo y, sobre todo, que ahora miréis a los chopos con otros ojos 🙂

10 comentarios en “El bálsamo de Gilead y las yemas de chopo”

  1. Gloria Gabriela Zambrano

    Hola Virginia,

    Me encanta como explicas tus video y gracias por la información. No se si aquí donde vivo (Canada) podré encontrar el arbol. Nos vemos en la clase de Fitoterapia

    Que estes bien 🙂
    Gabriela

  2. Gracias 🙏 me gusta mucho leer sobre lo que usaremos me impresiona todas las maravillas qué hay en plantas que vemos sin saber sus propiedades.

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