Tratamiento natural post-infección viral (resfriado, gripe, COVID)

En este artículo, quiero hablaros de cómo reducir la inflamación provocada por infecciones virales.

Estas infecciones virales, como los resfriados, la gripe o el COVID, son muy contagiosas y afectan a diversos órganos. Se propagan fácilmente al toser o estornudar, especialmente en invierno. Por ello, a menudo buscamos fortalecer nuestro sistema inmunológico para evitar el contagio.

Provocan muchos síntomas variados, como cansancio, dolor corporal, fiebre, mucosidad, náuseas, vómitos, sequedad de garganta, etc., y pueden llegar a causar infecciones respiratorias graves y diferentes secuelas.

¿Por qué hay inflamación?

Ante este estrés inmunológico, el organismo se inflama en diferentes zonas. Estas zonas se hinchan, se enrojecen, se calientan y se vuelven muy sensibles al tacto y duelen. De hecho, muchos síntomas son derivados de esta inflamación.

Debemos ser conscientes de que esta inflamación es natural y, en muchos casos, necesaria. La zona se inflama para que llegue mayor cantidad de volumen sanguíneo y, con ello, más cantidad de glóbulos blancos (para las defensas), plaquetas (para prevenir hemorragias) y líquido plasmático para recoger las toxinas y sustancias que reparan el tejido dañado.

Este tipo de inflamaciones, debido a estas infecciones, son agudas, es decir, son puntuales hasta que la infección remite.

Plantas medicinales para ayudar a bajar esta inflamación

Pero vamos a proponer plantas que ayuden al organismo a disminuir esa inflamación (no eliminarla) posterior a la infección y a recuperarnos de manera más rápida.

Bioflavonoides:

Los bioflavonoides tienen un papel muy importante porque, al mejorar la circulación, favorecen el intercambio de sustancias reparadoras e inmunológicas en la zona inflamada y ayudan a recoger sustancias de desecho.

Las plantas que destacan por su alto contenido en bioflavonoides son el acai o açaí, ajo, arándanos, cannabis, frambuesa, grosellero, perejil, ruibarbo, té, tomillo, vid, trébol rojo y zarzamora.

Vitamina C:

En este caso, la vitamina C es indispensable, no solo para el proceso de reparación del tejido dañado, sino también para reducir la inflamación. Por lo tanto, las plantas y alimentos ricos en vitamina C serían de gran ayuda, como los escaramujos, acerola, perejil, moringa y bayas de goji.

Sílice:

El sílice es un mineral importante para la recuperación del tejido conectivo, y su contenido es muy alto en la cola de caballo.

Zinc:

El zinc ayuda a controlar la inflamación y además posee una actividad antiviral. Se encuentra en mayor cantidad en semillas de sésamo, cáñamo, calabaza y sandía.

Enzimas proteolíticas:

Las enzimas proteolíticas, como la bromelaína de la piña, aceleran la descomposición de la fibrina, que se forma alrededor del área inflamada y bloquea los vasos sanguíneos y linfáticos, produciendo inflamaciones.

Plantas antiinflamatorias:

Plantas con acción antiinflamatoria como el harpagofito, el sauce y la cúrcuma.

Plantas diuréticas:

En este caso, las plantas con acción diurética juegan un papel muy importante, porque al forzar la diuresis, la acumulación de líquidos en la zona inflamada disminuye.

El abedul, la cola de caballo, el diente de león y los estigmas de maíz son opciones muy interesantes para complementar.

Agua:

Es muy importante beber agua para que las sustancias de desecho propias de la infección se eliminen mejor y así la inflamación disminuya antes. Por ello, si tomamos estas plantas a través de infusiones, obtendremos mayor cantidad de agua.

Conclusión:

Con todo esto, apoyaremos a nuestro organismo en una recuperación más efectiva y rápida de la inflamación y los síntomas provocados por estas infecciones.

Por supuesto, como comentaba antes, es fundamental apoyar a nuestras defensas y asegurarnos de que todos nuestros órganos de desecho funcionen bien, ya que las toxinas se eliminarán por la piel, el riñón y el intestino. Si quieres saber más sobre cómo ayudar y no sabes bien como hacerlo, lee este artículo sobre depuración, pincha aquí para verlo.

La receta: Batido antiinflamatorio

Ingredientes:

  • Un puñado grande de canónigos.
  • Un puñado grande de arándanos azules.
  • Dos rodajas de piña.
  • 1 cucharadita de cúrcuma en polvo.
  • 1 cucharada sopera de oximiel rico en vitamina C.

Los canónigos son una gran fuente de flavonoides y vitamina C, los puedes combinar con berros, pero es cierto que tienen un sabor mucho más fuerte. Si no tenéis en casa podéis sustituirlos por espinacas baby.

Lo ideal es usar piña fresca, pero si no podemos usar piña de bote en su jugo. Si quieres puedes sustituirla por papaya.

La cúrcuma en polvo que uso yo, es una cúrcuma que preparo de forma especial que ya lleva un poco de pimienta negra. Recuerda siempre acompañar a la cúrcuma con un poco de pimienta negra para mejorar su absorción.

El oximiel que incluyo es para añadirle un extra de vitamina C y flavonoides, la receta la tenéis aquí.

Elaboración y uso:

  1. Lavamos los canónigos y arándanos, escurrimos.
  2. Los echamos al vaso de una procesadora de alimentos o batidora potente.
  3. Añadimos las dos rodajas de piña o varios trozos de piña natural pelada.
  4. Echa también la cucharada de oximiel y la cúrcuma.
  5. Cierra bien y tritura. Debe quedar con textura de un batido, si no lo tiene, añade un poquito de agua o si no de bebida vegetal.
  6. Una vez listo, disfruta, tómalo recién hecho 🙂

Espero que este artículo os sirva de ayuda, cuidaos mucho 🙂

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2 comentarios en “Tratamiento natural post-infección viral (resfriado, gripe, COVID)”

  1. Buenas noches:

    Muy interesante, desconocía que la sandia fuera rica en zinc, de hecho mi nueva Nutricionista me ha alentado a consumir hígado y almejas, de forma alterna al mes por mi histaminosis. Ya que con las pipas de calabaza es insuficiente. Y para evitar cargar hígado con suplementos químicos😉

    Y tampoco sobre el Sílice, no se suele hablar de él, gracias!
    Voy a añadir la cola de caballo a mi despensa herbolaria😄.

    Saludos

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